La ciudad de Veroia debía de ser salvaje, debido a que su gobernadora es Artemisa. Es por esto, que la ciudad cuenta con mucha vegetación en los caminos y en las plazas. Las casas cuanto más pobres, más juntas se encuentran. En cambio, las casas más adineradas cuentan con su propio espacio y terreno. La luz ayuda a crear volumen a las casas y dotarlas de mayor realismo.